Alguna de esas tardes empezó a contar con público infantil. Dicen quienes fueron testigos que los niños se sentaban a su al rededor a mirarlo y luego a escucharlo leer en voz alta el libro que justo en ese momento tuviera en sus manos. Se volvió un ritual y las lecturas de Alberto cobraron fama en el barrio.
La idea de fundar una biblioteca tuvo su origen en ese club de lectura improvisado. El 10 de abril de 1970, Alberto dio inicio al proyecto junto con un grupo de vecinos en un galpón abandonado ubicado en Estivao 47. Poco a poco la biblioteca fue tomando forma, hizo crecer su colección y desarrolló nuevas actividades además del club de lectura.
La institución fue bautizada en honor a la estatua que fue oyente silencioso de las primeras lecturas de Viaje al centro de la Tierra. La Victoria Alada de bronce del escultor italiano Eduardo Rubino fue desde entonces y hasta el día de hoy el nombre que encabeza nuestra biblioteca.
Podés contactarte con nosotros de lunes a viernes al 9876-5432 de 10 a 18 hs. También a través de nuestro e-mail biblio@vicalada.com.
Todos los datos ofrecidos en este blog son ficticios y forman parte del trabajo práctico número 4 para la cátedra de Fuentes de Información Generales de la carrera de Bibliotecología y Ciencia de la Información de la UBA.
Podés contactarte con nosotros de lunes a viernes al 9876-5432 de 10 a 18 hs. También a través de nuestro e-mail biblio@vicalada.com.
Todos los datos ofrecidos en este blog son ficticios y forman parte del trabajo práctico número 4 para la cátedra de Fuentes de Información Generales de la carrera de Bibliotecología y Ciencia de la Información de la UBA.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario